Cartagena estrena carrozas eléctricas

Cartagena le dice adiós a los coches de caballos: llegan las carrozas eléctricas
La ciudad cierra una etapa histórica de tracción animal y abre paso a un modelo turístico sostenible que mantiene viva la tradición de más de 150 familias cocheras

Cartagena de Indias, 14 de junio de 2026. El Centro Histórico de Cartagena vive un cambio de época. Después de generaciones de coches tirados por caballos como parte inseparable del paisaje turístico, la ciudad completó la transición hacia las carrozas eléctricas, un modelo que promete conservar la esencia de los recorridos tradicionales sin sacrificar el bienestar animal.

La medida no solo transforma la forma en que turistas y residentes recorren las calles coloniales; también representa la continuidad de un oficio que durante décadas ha sido el sustento de más de 150 familias cartageneras, muchas de ellas con tres y hasta cuatro generaciones dedicadas a esta actividad.

Un oficio de familia que se reinventa

Yesid Soto, presidente de la Asociación Cartagenera de Cocheros, es la tercera generación de una estirpe cochera. Su abuelo fue pionero del gremio, y hoy su propio hijo representa ya la cuarta generación ligada a los coches.

“Somos conscientes de que los animales son seres sintientes. Nosotros valoramos y respetamos a los animales. Fue algo que en su momento fue un shock, pero hoy rescatamos y valoramos esta transición. Creemos que quien gana aquí es Cartagena, gana el bienestar animal y gana la Asociación Cartagenera de Cocheros”, aseguró Soto.

Para el líder gremial, el proceso —que no estuvo exento de incertidumbre— terminó por convertirse en un motivo de orgullo para todo el sector.

“Me siento súper contento viendo esta transformación que se le ha hecho al gremio. Fue una lucha diaria, pero se logró el objetivo: la transición de vehículos de tracción animal a eléctricos”, agregó.

Más de 200 años de historia sobre ruedas

William Gracia, también miembro activo de la asociación y con más de 15 años en el gremio, recuerda que la tradición cochera en Cartagena se remonta a la época colonial, cuando trasladarse en carroza era un privilegio reservado a las familias pudientes.

“Estamos hablando de más de cinco décadas de generaciones en mi familia. Yo soy la tercera generación. Es una tradición que empezó desde la época colonial (…) Nosotros representamos esa historia de hace más de 200 años”, relató.

Para Gracia, la llegada de la electromovilidad no borra ese legado, sino que lo proyecta hacia adelante.

“Representar hoy esa historia en medio de esta modernidad que estamos viviendo es espectacular. Es un hito que vamos a recorrer porque avanzamos hacia una ciudad moderna, una ciudad que se sigue construyendo para el turismo”, afirmó.

Capacitación y nueva etapa para el turismo

Antes de subirse al volante de las nuevas carrozas, los cocheros participaron en procesos de capacitación liderados por la administración distrital, orientados a adaptarlos al nuevo modelo de movilidad turística.

El cambio, reconocen, no fue sencillo. Dejar atrás una forma de trabajo heredada por generaciones implicó resistencia y temor al inicio. Pero el balance, aseguran, es positivo.

“Los cambios nunca son fáciles. Siempre generan desconfianza, miedos y temores. Pero entendimos que el mundo está en constante cambio (…) decidimos abrirle espacio a la modernidad y al crecimiento de Cartagena y del turismo”, sostuvo Gracia.

Con la entrega oficial de las llaves y el arranque de operaciones de las carrozas eléctricas, Cartagena suma un nuevo capítulo a su historia turística: uno que combina memoria, tradición familiar y sostenibilidad ambiental.

“Queremos invitar a todos los visitantes, turistas y ciudadanos a que vengan y disfruten de esta experiencia. Este paseo representa toda la historia de Cartagena y queremos brindarlo con mucho amor, mucho cariño y mucho respeto”, concluyó Gracia.
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