Santa Marta pasaría de deber $170.000 millones a $1,07 billones en cinco años, según Fitch

Fitch mantiene la calificación de Santa Marta en A-(col), pero advierte que la deuda del Distrito crecerá con fuerza hasta 2030.

La agencia ve un perfil de riesgo «Más Débil», una liquidez limitada y una fuerte dependencia de las transferencias de la Nación. Aun así, afirmó la nota con perspectiva Estable.

Santa Marta, 17 de octubre de 2026. Fitch Ratings afirmó las calificaciones nacionales del Distrito Turístico, Cultural e Histórico de Santa Marta en A-(col) para el largo plazo y F2(col) para el corto plazo. La perspectiva de la calificación de largo plazo es Estable. La decisión se tomó en comité el 15 de octubre de 2026 (acta COL_2026_194) y se publicó el 16 de octubre.Según la agencia, la afirmación refleja la expectativa de que las métricas del perfil financiero del Distrito, en su escenario de calificación, permanezcan en rangos similares a los de la revisión anterior.

Una nota que combina riesgo alto y finanzas aceptablesLa calificación resulta de combinar un perfil de riesgo «Más Débil» con un perfil financiero en categoría «a». El perfil de riesgo se compone de seis factores clave, todos evaluados en «Más Débil». Para el perfil financiero, Fitch aplica su metodología para gobiernos locales y regionales. Santa Marta es un gobierno Tipo B, que cubre su servicio de deuda con flujo de efectivo anual. La métrica principal es la razón de repago (deuda neta ajustada sobre balance operativo). Esa métrica sugería la categoría «aa», pero la agencia la bajó una categoría porque la cobertura sintética del servicio de la deuda (CSSD) se ubica en un nivel inferior («bb»). La deuda: de COP 118.400 millones a una cifra mucho mayor.

Al cierre de 2025, la deuda directa del Distrito era de cerca de 118.400 millones. La mayoría de los vencimientos se distribuye en los próximos ocho años y la vida promedio de la deuda era cercana a 4,9 años.La administración espera un incremento bruto de aproximadamente 379.200 millones a partir de 2026. De ese monto, cerca de 311.200 millones corresponden a desembolsos de créditos ya contratados y unos 68.000 millones a créditos por contratar. Fitch tomó en cuenta desembolsos de 183.200 millones en 2026 y 196.000 millones en 2027.

El escenario de la agencia, sin embargo, asume un endeudamiento superior al que pretende la administración: un incremento bruto cercano a 642.000 millones entre 2025 y 2030, con una deuda que se aproximaría a los límites legales hacia el final del periodo.

Con ese supuesto, la deuda neta ajustada pasaría de unos 170.000 millones en 2025 a cerca de 1,07 billones en 2030. La cifra incluye la deuda de la Empresa Distrital de Desarrollo y Renovación Urbano Sostenible de Santa Marta (EDUS), porque sus obligaciones se atienden con rentas distritales transferidas a la entidad, como la sobretasa a la gasolina y la contraprestación portuaria.

Los escenarios incorporan un aumento gradual de esas obligaciones, asociado al crédito público que realizaría EDUS para construir la planta de tratamiento de agua potable (PTAP) El Curval y sus obras complementarias. A partir de 2026 se incluye además el endeudamiento estimado para proyectos de agua potable y saneamiento básico, respaldado con compromisos de vigencias futuras del Distrito.

Capacidad de pago y margen operativoFitch proyecta una razón de repago promedio de 6,1x para los dos últimos años del escenario (2029 y 2030), frente a 6,9x en la revisión anterior. Entre 2021 y 2025, esa razón promedió apenas 1,4x, reflejo de un endeudamiento financiero moderado.

La CSSD se ubicaría en niveles bajos, cerca de 1,0x y de 1,1x en 2030, y se deterioraría frente a la revisión previa por la expectativa de tasas de interés más altas. La carga de deuda fiscal proyectada para 2030 es de 45,7%.

El balance operativo proyectado para 2030 es de unos 164.400 millones, equivalente a un margen operativo de 7,0%, por debajo del promedio histórico de 9,6%. La agencia atribuye la diferencia a los estreses aplicados en su escenario.

Supuestos del escenario de Fitch (2026-2030)Crecimiento promedio de los ingresos operativos de 7,9%, impulsado por el aumento de las transferencias en 2026. Crecimiento promedio de los gastos operativos de 9,4%, con aumentos superiores a la inflación.

Balance de capital negativo de unos 200.400 millones, por un gasto de capital superior al promedio histórico, financiado con deuda. Costo aparente promedio de la deuda de 13,6%, con una baja gradual y moderada de las tasas y un spread cercano a 310 puntos básicos para la deuda nueva.Los seis factores clave, uno por Uno ingresos (solidez): entre 2021 y 2025, más del 70% de los ingresos operativos provino de transferencias del Gobierno Nacional Central, calificado en «BB».Ingresos (adaptabilidad): Fitch estima que Santa Marta tiene un margen legal amplio para subir tarifas de impuestos, suficiente para cubrir más de dos veces una posible caída de ingresos.

Pero la capacidad económica de los contribuyentes para asumir esos aumentos sería limitada por las condiciones socioeconómicas, que en Santa Marta son más desfavorables que el promedio nacional.

Gastos (sostenibilidad): este factor bajó de «Rango Medio» a «Más Débil». El gasto operativo no depende fuertemente del ciclo económico y su crecimiento sería predecible, pero la ciudad ha registrado históricamente un gasto de capital por habitante inferior a la mediana de municipios y distritos calificados por Fitch. Con los ingresos proyectados no alcanzaría esa referencia. Además, el rezago en agua potable y saneamiento básico genera presiones adicionales. Fitch ve indicios de dificultad para financiar el gasto con resultados fiscales, tras resultados recurrentemente deficitarios, y un endeudamiento que se acercaría a los límites legales en el corto y mediano plazo.

El Distrito también recurriría a financiación fuera de balance, a través de entidades descentralizadas, por montos cercanos al valor de la deuda directa esperada.Gastos (adaptabilidad): entre 2022 y 2025, el gasto de capital financiado con recursos del balance corriente representó menos del 10% de los gastos totales. Los gastos de capital fueron cercanos al 16% del total y alrededor del 48% se financió con ingresos de capital, deuda y superávit fiscal de vigencias anteriores. Es decir, las necesidades de inversión superan la capacidad de generar recursos, y las necesidades de infraestructura son sustanciales.

Pasivos y liquidez (solidez): Fitch describe un manejo débil de pasivos, con una proporción alta de pasivos corrientes y mayor riesgo que sus pares de incrementos inesperados. Desde 2017 el Distrito ejecuta un Plan Autónomo de Saneamiento Fiscal y Financiero (PASFF) y ha tenido dificultades para regularizar sus pasivos desde 2004. Pasivos y liquidez (flexibilidad): la liquidez no restringida es limitada. Según el cierre fiscal reportado en el CHIP, a 2025 había un superávit de recursos de libre destinación cercano a 76.244 millones. Pero el nivel de reservas presupuestales y cuentas por pagar reportado difiere del que se infiere de las ejecuciones presupuestales. Al ajustar por ese efecto, y suponiendo que la diferencia corresponde a recursos de libre destinación, el resultado sería un déficit de unos 80.000 millones, similar al de vigencias anteriores.

Por eso Fitch asumió efectivo no restringido de cero para 2025.

Potencial de recaudo La agencia reconoce que el Distrito tiene un potencial de recaudo tributario importante. La administración ha obtenido buenos resultados en la recuperación de cartera del impuesto predial unificado, pero el recaudo corriente sigue en niveles bajos pese a las actualizaciones catastrales de los últimos años. Fitch monitoreará si Santa Marta logra convertir el mayor valor catastral en mayor recaudo, así como el efecto de los futuros proyectos de extracción de gas offshore en el impuesto de industria y comercio.

Comparación con otras Entidades ubica a Santa Marta con factores de riesgo y métricas similares a las del departamento de Córdoba, y ligeramente más desfavorables que las del municipio de Neiva. Frente a entidades mejor calificadas, como Ibagué y San José de Cúcuta, con razón de repago inferior a 5x (rango «aaa»), su perfil financiero es desfavorable. Frente a Puerto Colombia, con razón de repago entre 9x y 13x (rango «a»), sus métricas son mejores.

¿Qué podría mover la calificación?Para una baja: una razón de repago sostenidamente superior a 9x en el escenario de Fitch, que podría resultar de un endeudamiento mayor al proyectado por necesidades de inversión asociadas a la problemática del suministro de agua, o comparar desfavorablemente frente a sus pares.Para un alza: una razón de repago sostenidamente cercana a 5x, posible si el recaudo de impuestos supera lo esperado por una mayor eficiencia, o comparar favorablemente frente a sus pares.Aclaración necesariaLas cifras de 2026 a 2030 son proyecciones de Fitch bajo supuestos de estrés. No son resultados reales ni el plan oficial de la administración distrital.

La propia agencia aclara que su calificación es una opinión profesional y no una recomendación para comprar, vender o mantener un valor.

Fuente: Fitch Ratings Colombia, comentario de acción de calificación «Fitch Afirma las Calificaciones Nacionales de Santa Marta; Perspectiva Estable», 16 de octubre de 2026.

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